Tras la reciente marcha universitaria, el gobierno de Javier Milei ha presentado una propuesta a las universidades: desistir de la apelación ante la Corte Suprema a cambio de la confirmación del presupuesto previamente pautado.
Esta oferta surge luego de que la justicia dictara fallos favorables a las universidades, fortaleciendo su posición en la negociación. La decisión final recae ahora en los rectores, quienes deberán evaluar si aceptan la propuesta del gobierno o esperan el fallo de la Corte Suprema, que podría otorgarles mayores beneficios, aunque con la incertidumbre sobre su posterior ejecución por parte del ejecutivo.