El gobierno nacional ha propuesto a las universidades que desistan de apelar ante la Corte Suprema de Justicia la resolución favorable de un tribunal, a cambio de la asignación del presupuesto previamente acordado.
Esta oferta surge tras una serie de fallos judiciales que han beneficiado a las instituciones educativas en su reclamo por financiamiento. La propuesta busca destrabar la situación y evitar una definición de la Corte que podría ser aún más favorable para las universidades.
Los rectores ahora evalúan si aceptan la propuesta del gobierno o si prefieren arriesgarse a esperar el fallo de la Corte Suprema, que podría otorgarles un mayor respaldo financiero.