Se relata un episodio histórico de Bolivia: la revuelta popular de 1946 que culminó con la destitución y el asesinato del presidente Gilberto Villarruel. El suceso ocurrió cuando la población ingresó a la Casa de Gobierno, que posteriormente se incendió, dando origen al nombre "Palacio Quemado".
El presidente Villarruel fue arrojado por un balcón y linchado por la multitud, a pesar de proclamarse inocente de las acusaciones de traición.