El plan económico de Rodrigo Paz en Bolivia guarda similitudes con las medidas adoptadas por Javier Milei en Argentina, enfocándose en el recorte y equilibrio fiscal, y la modificación de la matriz productiva.
Sin embargo, existe incertidumbre sobre la capacidad del gobierno boliviano para superar la "tormenta" económica y social, especialmente ante la admitida fragilidad institucional y la posibilidad de que el conflicto se agrave si no se resuelven los bloqueos y la escasez de alimentos.