La crisis en Bolivia se agudiza con el aumento de los bloqueos y el desabastecimiento, mientras el gobierno parece incapaz de ofrecer soluciones. El presidente convocó a un consejo económico y social, pero las organizaciones en conflicto rechazaron la propuesta de diálogo.
Se reportan cerca de 50 bloqueos en todo el país, y se anuncian concentraciones y marchas en el Alto y La Paz en respuesta a la conferencia presidencial. La situación de escasez de combustible y el alza de precios generan un clima de tensión e incertidumbre.
Los ciudadanos expresan su resignación ante la falta de respuestas gubernamentales y la prolongación del conflicto, que afecta gravemente la vida cotidiana y la economía del país.