El presidente de Bolivia, Rodrigo Paz, anunció cambios en su gabinete en medio de fuertes protestas sociales. Apenas seis meses después de asumir, el mandatario decidió remover a varios ministros, argumentando la necesidad de un equipo con mayor "capacidad de escucha" para atender las demandas ciudadanas.
A pesar de la presión, Paz reiteró que no renunciará a su cargo y que completará su mandato de cinco años. Las protestas en el país continúan y se espera que los movimientos sociales reaccionen a los anunciados cambios ministeriales.