Se criticó duramente el rol de la Corte Suprema de Justicia y su supuesta complicidad con el gobierno de Javier Milei, calificando al Poder Judicial como una de las mayores fallas de la democracia argentina.
Se cuestionó la inacción de la Corte ante diversos conflictos, como el caso de las universidades, y se señaló que "esta Corte va a pasar a la historia al mismo nivel que la mayoría automática del PNV". Se argumentó que la Corte ha avalado el proceso actual sin emitir resoluciones o declaraciones de advertencia, lo que genera preocupación sobre la independencia y el rol del poder judicial.