Se compara la idiosincrasia argentina con la chilena, señalando que la mirada de Chile hacia Estados Unidos es más marcada y que la cultura chilena está más acostumbrada a ciertos modelos. Se menciona que el gobierno argentino, de Milei, observa a Estados Unidos, pero se resalta que en Argentina la calle es vista como un espacio para la protesta, la cultura, el arte y la ciencia, lo que se evidenció en las marchas en defensa de la universidad.
Se reflexiona sobre la diversidad del mapa argentino y cómo el gobierno parece no tener en cuenta esta complejidad. La discusión se vincula con la idea de que en Argentina las protestas y la expresión cultural son parte fundamental de la identidad, a diferencia de lo que podría ocurrir en otros países.