Se aborda la polémica en torno a la declaración jurada de Manuel Adorni y la demora en su presentación, a pesar de que el presidente Javier Milei había asegurado que se haría de inmediato. Se contrasta la lentitud de Adorni con la rapidez de su hermano Francisco, quien sí presentó y rectificó su declaración, sumando una herencia de 21 millones de pesos.
Se cuestiona la estrategia de Adorni de esperar hasta el último momento para presentar sus papeles, sugiriendo que podría ser perjudicial. Se menciona la posibilidad de que la presentación se postergue hasta el primero de junio, coincidiendo con el anuncio de la lista de convocados para el Mundial, lo que podría servir como distracción.
En contraste, se destaca que Patricia Bullrich sí presentó su declaración jurada a tiempo, calificándolo como un "corte de manga" al gobierno. Se plantea la duda sobre si Adorni renunciará o será removido de su cargo, ya que el tema ha erosionado la imagen presidencial. Sin embargo, se indica que tanto Adorni como Milei consideran que renunciar sería ceder ante un sistema que busca golpearlos.