Se denuncian marchas financiadas por el poder y se relata un caso trágico de muerte por falta de ambulancia debido a bloqueos, vinculándolo a la necesidad de resolver problemas mediante el diálogo y no la protesta.
Se critica la Ley Ojarasca, calificándola de "payasesca" y disociada de la realidad, y se reitera el cuestionamiento a la decisión de bloquear la interpelación a Adorni.