El senador estadounidense Marco Rubio afirmó que Estados Unidos apoya firmemente al gobierno constitucional de Bolivia y no permitirá que "criminales y traficantes de drogas" derroquen a líderes elegidos democráticamente.
Por su parte, el presidente boliviano Rodrigo Paz descartó rotundamente renunciar a su cargo, reafirmando que cumplirá su mandato y no cederá ante las exigencias de dimisión impulsadas por sindicatos y grupos afines al expresidente Evo Morales, quienes llevan dos semanas de protestas y bloqueos de rutas.