Se generó un escándalo en la Cámara de Diputados durante la sesión especial donde se debatía una ley que limita los subsidios. La oposición intentó interpelar al Jefe de Gabinete, pero el oficialismo estiró la sesión para evitarlo.
Un diputado de la oposición denunció que la sesión del oficialismo se estiró deliberadamente para impedir el debate sobre la situación del Jefe de Gabinete. Se cuestionó la legitimidad de la ley aprobada, argumentando que muchos diputados no comprendían su alcance y que se priorizaba el miedo a la interpelación sobre los derechos y libertades ciudadanas.
Se criticó la actuación del oficialismo, acusándolos de improvisación y miedo a habilitar la interpelación. Se mencionó la posible influencia de Santiago Caputo en las decisiones del presidente y se cuestionó la creación de empresas estatales subsidiadas, como la SAPEM del vidrio, que no producen y son un gasto para el contribuyente.