Patricia Bullrich lanzó un dardo a Manuel Adorni al presentar su declaración jurada con anticipación, sugiriendo que el vocero presidencial debería hacer lo mismo. Este movimiento pone en evidencia la falta de control de Javier Milei sobre las internas de su propio gobierno.
La interna se manifiesta en diversas críticas, como las dirigidas a Martín Menem y las objeciones a la compra de aviones. A pesar de las tensiones, el presidente parece paralizado, sin poder intervenir en las disputas.
Paralelamente, surge información sobre la causa judicial que involucra a Manuel Adorni, quien se tomó licencia mientras se investigan movimientos de dinero en efectivo. La defensa de Adorni apunta a una herencia, pero la forma de pago de ciertas transacciones levanta sospechas sobre su origen.