Se debate una nueva ley de alquileres que busca agilizar los plazos de desalojo en casos de falta de pago. El objetivo es reducir los tiempos de espera en la justicia, que actualmente pueden extenderse por años.
La propuesta legislativa busca que la intimación por falta de pago de alquileres pase de 10 a 3 días, habilitando la vía judicial de forma más rápida. Sin embargo, se señala que la ley no soluciona la lentitud de los procesos judiciales, los cuales pueden prolongarse hasta cinco años o más.
Se menciona que la lentitud de la justicia en casos de desalojo genera un problema social, ya que los propietarios pueden tardar años en recuperar sus propiedades. La discusión se enfoca en la necesidad de agilizar estos procesos para proteger el derecho a la propiedad privada.