El periodista Rolando Graña relató detalles de su extensa carrera, marcada por coberturas de alto riesgo y un profundo compromiso con el periodismo. Graña, conocido por su valentía y por meterse en lugares peligrosos, se definió como "el hijo de la mucama", naciendo en un hogar humilde que se vio afectado por la muerte de su padre.
A lo largo de su trayectoria, Graña ha enfrentado situaciones límite, como emboscadas en Beirut, tiroteos durante golpes de estado y enfrentamientos en villas, experiencias que lo llevaron a recibir disparos y a ser amenazado en varias ocasiones. A pesar de los riesgos, afirmó que el miedo no se siente cuando la cámara está prendida, priorizando la labor periodística por encima de su seguridad personal.
Graña también mencionó la importancia de la conducción y el ejemplo, destacando que si uno tiene una responsabilidad de liderazgo, debe predicar con el ejemplo. En este sentido, señaló que el presidente ha dedicado numerosos tuits a insultar a los periodistas, pero que ante estos ataques, la respuesta es seguir trabajando y brindando información de calidad.
El periodista compartió anécdotas sobre su familia, sus seis hijos y la influencia de su madre, una mujer fuerte que inicialmente no aprobaba su elección de ser periodista. Reveló que su padre también fue periodista, aunque se enteró de esto mucho después, y que una investigación de su padre sobre la mafia en Rosario lo llevó a dedicarse a la profesión.
Finalmente, Graña hizo referencia a la causa judicial en la que fue mencionado tras entrevistar a Tim Ballard, aclarando su postura metodológica y defendiendo la rigurosidad en la investigación de redes de trata, criticando las denuncias basadas en "chimentos de peluquería" sin respaldo documental.