Se critica la postura de abogados que, en lugar de defender a las víctimas, defienden a los fiscales y a los investigadores, llegando incluso a atacar a quienes señalan irregularidades.
Se plantea la duda sobre quién financia a estos abogados y si se trata de una "cooptación de las víctimas". Se cuestiona la estrategia de defender al fiscal Iván Rodríguez, quien habría actuado de manera deficiente en el caso Agostina.