Luis Majul, tras recibir el Martín Fierro de Oro, ofreció un discurso sobre la importancia de aceptar las opiniones divididas y el liberalismo, destacando la necesidad de división de poderes y rendición de cuentas.
Majul enfatizó la importancia de pedir perdón cuando uno se equivoca, mencionando que él mismo ha cometido errores y ha pedido disculpas.
Al ser consultado sobre colegas que deberían pedir perdón, prefirió no nombrar a nadie, pero rescató el trabajo de María O'Donnell y Ernesto Tenembaum. También se refirió al fenómeno popular del Indio Solari, calificándolo de emocionante y multitudinario.