La segunda vuelta electoral en Perú presenta resultados extremadamente ajustados, con una mínima ventaja para el candidato de izquierda Roberto Sánchez (50,075%) sobre Keiko Fujimori (49,92%).
La diferencia es tan escasa que las autoridades electorales revisarán 1500 actas observadas y no descartan un recuento de votos para resolver las discrepancias y evitar controversias. Los resultados definitivos se esperan para el 15 de julio.
Existe tensión entre las posturas de los candidatos. Mientras Keiko Fujimori se mostraba confiada en su victoria, el secretario general del partido de Roberto Sánchez, Ernesto Zunini, exigió responsabilidad y advirtió sobre la desinformación, afirmando que los datos disponibles no respaldan un escenario favorable a Fujimori.
La polarización política en Perú es evidente, con un historial de inestabilidad y corrupción. La estrechez del resultado electoral subraya la profunda división en el país.