Se describe a Trump como un negociador que prioriza sus conveniencias y busca pasar a la historia por sellar un acuerdo con Irán, incluso si eso implica sacrificar la relación con Netanyahu.
Trump estaría dispuesto a que Israel cese ataques no solo contra Irán, sino también contra Hezbollah. Se percibe que Trump está perdiendo influencia en la región, dando una imagen de retroceso en sus decisiones.