El gobierno de Venezuela descartó la posibilidad de una negociación con la oposición mayoritaria y, en particular, con la líder María Corina Machado.
Diosdado Cabello, ministro del Interior y secretario general del Partido Socialista Unido de Venezuela, calificó como "pura mentira" el llamado de la oposición a una negociación seria con el oficialismo para unas elecciones presidenciales.
Machado y Edmundo González Urrutia habían insistido en ser los interlocutores en negociaciones con el gobierno, con el acompañamiento de Estados Unidos, para restaurar la democracia.