Se denuncia una supuesta "industrialización de la corrupción" durante el gobierno de Néstor Kirchner, vinculando a la empresa Austral Construcciones con adjudicaciones millonarias por más de 3.000 millones de dólares.
Se afirma que el kirchnerismo habría sido una "escuelita" para delincuentes, abarcando todos los niveles del gobierno y utilizando los "cuadernos" como una "línea de montaje" de la corrupción.