Se revela que Manuel Adorni realizó tres operaciones inmobiliarias en los últimos dos años, mientras que en los 15 años anteriores no había realizado ninguna.
Una escribana confirma la inusual cantidad de transacciones en un corto período, lo que alimenta las sospechas sobre un posible enriquecimiento ilícito.
Adorni ahora se adhiere al régimen de ganancias simplificado, lo que genera aún más interrogantes sobre la procedencia de sus fondos.