Se debate sobre la recurrencia de los blanqueos fiscales en Argentina, señalando que prácticamente todos los últimos gobiernos han implementado este tipo de medidas. Se cuestiona si esta política es efectiva y si incentiva el cumplimiento tributario, ya que da la sensación de que quien cumple termina siendo el "tonto".
Se enfatiza que la aprobación de una ley de "inocencia fiscal" para que los funcionarios del gobierno de Javier Milei puedan blanquear sus bienes es un escándalo de otra escala. Se considera que es algo que "cae de maduro" que los funcionarios no deberían poder acceder a estos beneficios, a pesar de que el Congreso haya votado a favor.