Se destacó la apertura del celular de Tabar como una "caja de Pandora", sugiriendo que la información obtenida confirma las sospechas sobre el origen de los fondos de Manuel Adorni. Se resalta la colaboración de Tabar con la justicia, entregando su teléfono y otros elementos para la investigación.
Se argumenta que, si bien la ley de inocencia fiscal podría ayudar a Adorni a regularizar su situación ante la AFIP, no lo exime de la investigación judicial por enriquecimiento ilícito. La justicia sigue avanzando y la información del celular de Tabar podría ser crucial para determinar la procedencia del dinero.