Se retoman las definiciones de Cristina Fernández de Kirchner sobre la "derecha mafiosa y esotérica" de Argentina. Se recuerda que en 2015, una derecha "mafiosa y cínica" ganó las elecciones prometiendo no quitar derechos adquiridos, pero desató un sistema de persecución y estigmatización judicial contra la oposición.
Se critica la connivencia del sistema de medios hegemónico en este proceso, calificándolo de "devastador" y una construcción contra la política.