Se denuncia que Cristina Kirchner se encuentra en condiciones de prisión domiciliaria peores que las de narcotraficantes y genocidas, a pesar de que estos últimos son responsables de graves crímenes. Se critica al poder judicial argentino por su inacción y presunta connivencia con la corrupción.
Se advierte que el actual modelo económico, similar al que llevó a la caída de la Corte Suprema menemista, está destinado al fracaso. Se hace un llamado a ponerle límites y se espera una definición judicial sobre el financiamiento universitario, tema que ha generado grandes movilizaciones populares.
Se resalta la importancia de la educación pública y la necesidad de su financiamiento, a pesar de las diferencias políticas entre los sectores movilizados. Se critica la indignación que generan los escándalos en una sociedad que vive con "una calculadora en la cabeza" debido a la precariedad económica.