Una campaña de desprestigio fue lanzada contra Bruno Solari, hijo del reconocido músico Indio Solari, por su trabajo en la legislatura bonaerense. La operación fue impulsada por influencers libertarios y la diputada Lilia Lemoyne, quienes difundieron una fake news acusándolo de ser un "ñoqui del estado bonaerense".
La campaña se basó en la viralización de supuestos registros estatales que ubicaban a Bruno Solari como empleado de la legislatura de la provincia de Buenos Aires, con un sueldo de poco más de 800 mil pesos. Los militantes oficialistas y la diputada Lemoyne sugirieron una supuesta irregularidad debido a la posición económica de la familia Solari, insinuando que no necesitaría ese dinero para subsistir.
La operación se desmoronó luego de que el periodista Fernando Soriano revelara que Bruno Solari trabaja de lunes a viernes en el área de comunicación de la legislatura y que dona la totalidad de su sueldo al Hospital Garrahan. La familia Solari prometió presentar comprobantes de estas donaciones. Este ataque virtual se produjo en medio del luto familiar por el fallecimiento del artista, lo que generó un repudio generalizado.