El desfile benéfico de Roberto Piazza generó especulaciones sobre una posible interna en el gobierno. Se rumoreaba una fuerte discusión entre el presidente Javier Milei y Piazza, que habría llevado a la cancelación de la asistencia de Milei al evento.
Patricia Bullrich, en cambio, asistió al desfile y se sentó en el palco presidencial, alimentando versiones sobre una posible campaña electoral anticipada. Bullrich desmintió estar en campaña, pero su presencia marcó un hito.
La Casa Rosada observa con atención los movimientos de Bullrich, quien en los últimos días se ha desmarcado del gobierno en varias decisiones. El desfile de Piazza se convirtió en un escenario de tensión política.