El vocero presidencial Adorni se acogió al régimen de inocencia fiscal, una medida que permite regularizar ingresos sin sanciones. La particularidad de esta ley es que se creó un mecanismo para que los propios funcionarios puedan blanquear dinero, lo cual ha generado un fuerte escándalo.
Se presume que Adorni tenía una suma considerable de dinero no declarado, y esta medida podría interpretarse como una aceptación de esa situación. La causa judicial podría tener nuevas implicaciones.