Declaró como arrepentido en la Causa Cuadernos Leonardo Fariña, quien detalló la relación entre Lázaro Báez, Julio López y el expresidente Néstor Kirchner en el manejo de la obra pública.
Fariña describió cómo Báez, a través de López, manejaba la devolución de fondos de la obra pública y criticó la falta de capacidad técnica y financiera de las empresas de Báez para la adjudicación de tantas obras. También mencionó las anomalías en los procedimientos, redeterminaciones de precios y extensiones de plazos.
El arrepentido señaló que la amistad entre Kirchner y Báez fue clave para el crecimiento de sus empresas, pero que las negociaciones de obra pública las realizaba Báez con Julio López. Además, indicó que el crecimiento de las empresas de Báez se limitó principalmente a Santa Cruz, con algunas obras en Chubut y Chaco, y que las obras se repartían en la Cámara Argentina de la Construcción.