El exfinancista Leonardo Fariña declaró en el juicio que Néstor Kirchner actuaba como facilitador para el rápido cobro de certificados de obra pública de las empresas de Lázaro Báez.
Fariña afirmó que la empresa de Báez gozaba de celeridad en los pagos durante el kirchnerismo, y que su interlocutor era el entonces Secretario de Obra Pública, José López.