El embajador de Francia ante las Naciones Unidas, Jerome Bonafont, instó a la plena implementación de las sanciones del Consejo de Seguridad contra Irán y solicitó el nombramiento de un presidente para supervisar un comité clave de sanciones de la ONU.
Bonafont, hablando en nombre de varios países incluyendo Bahrein, Dinamarca, Grecia, Reino Unido, Letonia, Estados Unidos, Emiratos Árabes Unidos, Francia y la Unión Europea, enfatizó la necesidad de una supervisión activa. Rafael Grossi, jefe de control nuclear de la ONU, también pidió a Irán que reanude el contacto para permitir la reanudación de inspecciones en sitios nucleares previamente bombardeados por Estados Unidos e Israel.
Irán aún no ha proporcionado información detallada sobre lo ocurrido en esos sitios y el material nuclear, incluyendo uranio enriquecido al 60%, que podría haber sobrevivido a los bombardeos. Francia reiteró su compromiso con una solución diplomática, pero subrayó la importancia de un acuerdo verificable para resolver la cuestión nuclear iraní.