Se compara la "industrialización de la corrupción" durante el kirchnerismo con la década del 90, señalando que los cuadernos serían la "línea de montaje" de este sistema.
Se advierte sobre la tendencia a la generalización en la información sobre corrupción y se destaca la magnitud del fenómeno, comparándolo con la "escala de corrupción" que podría haber implicado el proceso de las privatizaciones durante el menemismo.
Se menciona la estrategia de Néstor Kirchner de no privatizar las empresas, sino de mantener el control sobre ellas, a diferencia de Carlos Menem. Se afirma que la causa de los cuadernos es la más grande de corrupción en la historia argentina y que el kirchnerismo es una "escuela formadora de delincuentes".