El jefe de gabinete, Manuel Adorni, presentó finalmente su declaración jurada tras las demoras y la investigación en curso por presunto enriquecimiento ilícito. Adorni argumentó que las inconsistencias se debían a errores arrastrados de declaraciones anteriores y explicó que sus ahorros provienen de toda su vida trabajando en el sector privado, tanto él como su esposa.
Adorni detalló que invirtió y ganó dinero en operaciones inmobiliarias y con criptomonedas, y que el ahorro se realizó "en negro", como "la mayoría de los argentinos". Afirmó que heredó dinero de su padre y que comenzó a invertir fuertemente en Bitcoin en 2014, obteniendo ganancias significativas. Sin embargo, admitió no haber declarado estos ahorros previamente, argumentando que no tenía la documentación a mano y que le llevó tiempo encontrarla.
El presidente Javier Milei respaldó a Adorni a través de un reposteo en redes sociales, afirmando su inocencia y criticando al periodismo. Por otro lado, la vicepresidenta Victoria Villarruel expresó públicamente su desconfianza hacia Adorni, calificando su accionar y explicaciones como "una vergüenza". La presentación de la declaración jurada se produjo 35 días después de que se lo solicitaran desde su propio partido y bajo instancia judicial.