Se compara la situación de Manuel Adorni con la de Alberto Fernández, recordando cómo este último logró resurgir políticamente a pesar de haber sido apartado del gobierno de Cristina Kirchner. Se cuestiona si Adorni podría tener un destino similar.
Se enfatiza que Adorni, a diferencia de Fernández en su momento, ya ocupaba un cargo de Jefe de Gabinete y se presentaba como un vocero del fin del kirchnerismo. Esto podría diferenciar su caso y limitar su capacidad de recuperación política.