En Bolivia, se cumplen 35 días de bloqueos en todo el país, mientras el presidente Rodrigo Paz Pereira promulgó la ley que regula los estados de excepción.
A pesar de apostar por el diálogo, el mandatario no descarta decretar estado de excepción para implementar la regulación. La ley ha generado diversas reacciones: algunos ciudadanos la consideran necesaria para la situación del país, mientras que la oposición, organismos de derechos humanos y manifestantes advierten que podría brindar impunidad a las fuerzas de seguridad ante posibles excesos.
Juristas cuestionan la afectación a las garantías ciudadanas y la falta de claridad sobre las conductas punibles. Los manifestantes que impulsan los cortes de carreteras se muestran dispuestos a resistir cualquier represión.