La situación de Manuel Adorni podría tener repercusiones internacionales, afectando la calificación de Argentina en materia de lucha contra el lavado de dinero ante el Grupo de Acción Financiera Internacional (GAFI). Esto podría revertir la salida del país de la "zona gris" y generar un "papelón" en foros internacionales.
Se señala que, independientemente de la gestión gubernamental, la falta de transparencia y las inconsistencias en las declaraciones de funcionarios públicos como Adorni perjudican la imagen del país y podrían llevar a un endurecimiento de las políticas de control fiscal y penal tributario en el futuro.