Se critica la falta de comunicación oficial sobre temas importantes como la inflación, a pesar de que esta haya bajado.
Se señala que los ministros no pueden hablar libremente sobre ciertos temas porque deben obedecer las directivas del presidente, y que prefieren callar.
Se menciona que, en conversaciones privadas, algunos ministros expresan su opinión y consultan sobre la situación, pero públicamente se abstienen de hacerlo.