El jefe de gabinete afirmó que no presentará su renuncia y que está "dando la cara", a pesar de las especulaciones sobre su posible salida. Aseguró que el presidente de la nación le confía la coordinación del "gobierno más reformista de la historia".
Destacó que los argentinos esperaban estas reformas desde hacía décadas y que su postergación los había llevado a la pobreza. La declaración se produce en un contexto de tensión política y económica.