El tributarista Sebastián Domínguez explicó que la causa contra Adorni se divide en dos partes: la originación del dinero y su posterior mantenimiento. Adorni afirma haber ganado los fondos con operaciones de criptomonedas en 2018, pero la falta de trazabilidad y la dificultad para demostrar el acceso a la billetera virtual complican su defensa.
Domínguez señaló que el principal problema radica en la falta de rastreo de los 500.000 dólares desde 2018 hasta la fecha de su utilización. La justicia debe determinar si estos fondos provinieron realmente de la venta de criptomonedas y si Adorni mantuvo acceso a ellos durante todo ese período.
La evasión fiscal es un tema recurrente en Argentina, y se plantea la duda de si este caso podría sentar un precedente para otros contribuyentes que buscan regularizar su situación fiscal. La falta de declaración de estos fondos en sus declaraciones juradas anteriores es un punto clave en la investigación.