La vicepresidenta Victoria Villarruel se desmarcó de Manuel Adorni tras la admisión del Jefe de Gabinete de tener dinero no declarado. Villarruel calificó las explicaciones de Adorni como una "vergüenza" y expresó su desconfianza.
Adorni había intentado cerrar la polémica minimizando el hecho como un "error" arrastrado de su actividad privada y asegurando que pagaría las multas correspondientes. Sin embargo, sus contradicciones previas y la falta de credibilidad generaron un fuerte repudio.