Se debate si Adorni tiene herramientas sólidas para defenderse de las acusaciones de enriquecimiento ilícito, considerando que la carga de la prueba recae sobre él para demostrar la procedencia de su patrimonio.
Se sugiere que la estrategia de Adorni de explicar su patrimonio busca contrarrestar las acusaciones, pero la clave reside en si puede demostrar fehacientemente que los fondos le pertenecen y provienen de antes de asumir su cargo.