Se cuestiona la credibilidad de Manuel Adorni y se le tilda de "mentiroso" y "militante kirchnerista", poniendo en duda sus argumentaciones.
Se critica la decisión de dar entidad a sus explicaciones, especialmente considerando su presunto prontuario y su supuesta intencionalidad política.
Se sugiere que el presidente Javier Milei podría estar confiando en alguien que no es digno de esa confianza.