Se argumenta que Manuel Adorni no es una víctima, sino que las verdaderas víctimas son los argentinos que luchan día a día para llegar a fin de mes.
Se recuerda que Adorni eligió voluntariamente asumir un cargo público, y que su presencia en la política es una consecuencia de la decisión de los votantes de Javier Milei y Victoria Villarruel.
Quienes no estén de acuerdo con las políticas o situaciones del gobierno tienen la libertad de apartarse, ya que su participación en la gestión pública es una elección personal.