Se cuestiona la decisión de Manuel Adorni de presentar su declaración jurada coincidiendo con el inicio del Mundial, sugiriendo que pudo ser una estrategia para distraer la atención o que la gente no se diera cuenta. Sin embargo, se señala que el efecto fue el contrario, generando más debate.
Se compara la situación actual con la de otros gobiernos, donde los funcionarios pasaban por un escaneo previo de sus declaraciones. Se critica la falta de "escáneres previos" en el actual gobierno, no solo con Adorni sino con otros funcionarios. Se menciona que Adorni habría cometido errores en sus declaraciones, incluso en la del 2023, y que la confianza en su contador o en la información proporcionada parece haber fallado.