Se critica la estrategia comunicacional del gobierno en el caso Adorni, señalando la falta de investigación sobre declaraciones previas del funcionario. Se reitera que Adorni no conocía de Bitcoin y aun así destinó todo su patrimonio a esa inversión, en contra de la voluntad de su mujer.
Se considera que la explicación de Adorni es falto de lógica. Se plantea que lo dejaron solo y que la situación es llamativa.