La reciente presentación de la declaración jurada del vocero presidencial, Manuel Adorni, generó controversia y críticas, incluso dentro del propio oficialismo. La jefa de gabinete, Patricia Bullrich, habría manifestado su disconformidad con la explicación de Adorni sobre presuntas omisiones en su patrimonio.
A pesar de que Adorni informó a la mesa política que en julio asistirá al Senado para brindar explicaciones, la oposición ya ha solicitado una sesión para debatir su situación. El PRO, principal aliado legislativo del gobierno, calificó el accionar de Adorni como una "falta grave", argumentando que un funcionario no puede afirmar haber ocultado información y luego admitirlo.
Mientras tanto, se destaca la actitud de Karina Milei y otros funcionarios que parecen mantener un perfil bajo y de apoyo incondicional al gobierno. La situación de Adorni pone en debate la transparencia y la credibilidad de los funcionarios en el actual contexto político.