Se analiza la declaración de Adorni sobre haber comprado Bitcoin en 2013. Se argumenta que en esa época era extremadamente difícil adquirir grandes cantidades de Bitcoin en Argentina debido a la limitada liquidez y la incipiente industria de compraventa. Era un mercado para entusiastas y jóvenes.
Se compara esta situación con la declaración de Adorni, quien supuestamente invirtió 200.000 dólares en 2013 y obtuvo ganancias significativas. La dificultad para realizar tal operación en ese entonces pone en duda la veracidad de su relato.