Se discute la obligatoriedad de presentar declaraciones juradas de bienes para funcionarios públicos, como el vocero presidencial Adorni, ante la exposición de sus cargos.
Se plantea la idea de que los asesores advierten sobre la necesidad de declarar los bienes para evitar sospechas de enriquecimiento ilícito, comparando la situación con la de un portero que recuerda estas formalidades.