Se argumenta que un fiscal no debería basarse únicamente en la clave privada para investigar a Adorni, ya que alguien podría habérsela proporcionado. Es fundamental que Adorni aporte documentación adicional, como correos electrónicos o mensajes de texto de la época, que demuestren que él manejaba las cuentas de criptomonedas.
Se plantea la necesidad de que esta documentación sea fechada y que demuestre la posesión y control de las claves públicas y privadas asociadas a las direcciones de Bitcoin.